La fisioterapia respiratoria se orienta hacia el tratamiento, la prevención y la estabilización de las distintas alteraciones que las enfermedades e infecciones provocan en el sistema respiratorio.
En el caso de los bebés y los niños de corta edad, la fisioterapia respiratoria ayuda a que se produzca una mejor recuperación de las afecciones respiratorias, eliminando secreciones que se acumulan desde la nariz hasta las zonas más profundas de los pulmones. Es por ello por lo que podemos decir que la fisioterapia respiratoria es clave en el tratamiento de enfermedades pulmonares, tanto obstructivas como restrictivas, agudas o crónicas, pudiendo mencionar como ejemplos, resfriados, bronquitis o bronquiolitis.
El fisioterapeuta especializado en el tratamiento de estas patologías trabajará con el objetivo de mejorar la capacidad ventilatoria del niño, reduciendo el riesgo de una obstrucción bronquial. También facilitará la eliminación de las secreciones nasales y traqueo bronquiales, disminuyendo con ello la resistencia de la vía aérea y mejorando el intercambio gaseoso a nivel pulmonar.
Nuestros especialistas, llevan a cabo el trabajo de fisioterapia respiratoria mediante técnicas manuales no dolorosas ni invasivas.
Para aclarar algunas confusiones frecuentes, es conveniente mencionar las partes del sistema respiratorio para, desde ahí, entender cada una de las patologías:
Partes del sistema respiratorio para entender las diversas patologías
Sirviéndonos de las siguientes imágenes podemos distinguir las vías nasales y el conducto laríngeo traqueal que desciende hasta dividirse en dos conductos llamados bronquios. Estos bronquios continúan descendiendo para introducirse en los pulmones, región donde se ramifican en conductos cada vez más estrechos llamados bronquiolos que terminan en las partes más lejanas del pulmón, los alveolos pulmonares.

Bronquitis
En cada una de nuestras inspiraciones, el aire que tomamos por la nariz y la boca desciende a lo largo del conducto laríngeo traqueal hacia los bronquios y desde estos conductos continúa hasta los bronquiolos para finalizar su camino en los alveolos pulmonares, lugar donde se produce el intercambio entre el oxígeno y el dióxido de carbono.
Cuando el bebé o el niño padece una bronquitis, presenta una inflamación en los bronquios, es decir, se producirá mucosidad que quedará adherida a las paredes de estos conductos obstaculizando un paso fluido del aire hacia los pulmones. El origen de esta inflamación suele ser una infección vírica o bacteriana.

Bronquiolitis
Una bronquitis puede agudizarse y progresar hacia una bronquiolitis. En el caso de una bronquitis la inflamación se localiza únicamente a nivel de los bronquios, mientras que, en una bronquiolitis la inflamación se encontraría tanto en los bronquios como en los bronquiolos.
En el caso de una bronquiolitis el paso del aire será aún más dificultoso.
La bronquiolitis es mucho más frecuente en bebés que en niños. Habitualmente está causada por el virus respiratorio sincitial (VRS), virus altamente contagioso.

En lactantes y niños pequeños un resfriado común puede derivar en una bronquitis o bronquiolitis.
Síntomas de Bronquitis – Bronquiolitis
En general son más frecuente en invierno, durante los meses de mayores contagios. Sus síntomas son similares a los de un resfriado común, pero con el añadido de que el bebé o niño puede presentar:
- Dificultad respiratoria.
- Saturación baja de oxígeno.
- Fiebre.
Tratamiento de Bronquitis – Bronquiolitis
Si el niño presenta los síntomas anteriormente mencionados, es imprescindible, primero de todo, acudir al médico para que evalué el caso y proponga el tratamiento médico correspondiente.
Una vez establecida la pauta médica, desde la fisioterapia podremos complementar esas recomendaciones con técnicas manuales de tratamiento.
Estas técnicas tienen como objetivo favorecer la eliminación de secreciones y lograr una mejor función ventilatoria, lo cual ayudará sustancialmente a una mejor recuperación. Asimismo, apostamos por trabajar periódicamente las distintas articulaciones, músculos y estructuras que intervienen en la mecánica respiratoria, dotando al niño de sus mejores herramientas para poder enfrentarse a estos procesos infecciosos respiratorios, reduciendo los riesgos de agudización y la recurrencia de la patología.
Los tratamientos farmacológicos y osteopáticos son absolutamente complementarios.
En OsteopatíaPediatría nuestros terapeutas conforman un equipo altamente cualificado con amplia experiencia en el tratamiento de bronquitis y bronquiolitis.
En el tratamiento empleamos únicamente maniobras manuales utilizando una presión muy ligera que es completamente indolora. Antes de realizar un tratamiento, damos a los padres todas las explicaciones necesarias para que entiendan, perfectamente, cada paso del trabajo que vamos a realizar.