¿Qué es el reflujo gastroesofágico?
El reflujo es el retorno del contenido del estómago hacia el esófago, pudiendo continuar hacia la boca e incluso llegar a ser expulsado en forma de vómito.
Debemos saber distinguir entre reflujo y regurgitación. Este último es común en todos los bebés. La cantidad expulsada es mínima y se considera un sobrante de la toma que no debe preocuparnos.
El reflujo gastroesofágico aparece, normalmente, tras la segunda o tercera semana de vida y desaparece, en la mayoría de los bebés que nacen a término, entre los 9 a 12 meses de edad.
Esta mejora se debe a que durante los primeros meses se produce un desarrollo funcional del tracto digestivo superior, además de que el bebé adquiere un mejor control de la cabeza y de tronco, lo cual facilita su posición al sentarse.
En cuanto a la alimentación, la introducción de semisólidos y solidos ayuda, también, a mejorar los síntomas.
¿Por qué el reflujo afecta a mi bebé? ¿Qué causa el reflujo en los bebés?
En la mayoría de los bebés, esta alteración se debe a un mal funcionamiento del esfínter esofágico inferior.
El esfínter esofágico inferior es un punto de paso que actúa como una pequeña válvula entre el esófago y el estómago. Cuando el bebé traga, esta válvula debe relajarse para permitir el paso de los alimentos desde el esófago al estómago y, después, debe cerrarse para que el contenido del estómago no regrese al esófago.
En los bebés que tienen reflujo, el esfínter esofágico inferior no realiza bien su función de apertura y cierre, lo hace de manera descompensada o insuficiente y, por ello, el contenido del estómago retorna al esófago e incluso desde el esófago hacia la boca.

Tratamiento para el reflujo gastroesofágico. ¿Cómo puede ayudar la fisioterapia en casos de reflujo?
El fisioterapeuta evaluará manualmente los tejidos musculares, ligamentarios o fasciales que participan en el adecuado funcionamiento del esfínter esofágico inferior.
Cuando hablamos de fasciales, nos referimos a la fascia. Todos estamos más familiarizados con músculos o ligamentos, sin embargo, convendría puntualizar que la fascia es un tejido del cuerpo que envuelve todas las estructuras (músculos, huesos, órganos, vasos sanguíneos…) y tiene una función de soporte, sostén, transmisión de tensiones y deslizamiento entre planos. Es decir, gracias a la fascia, las distintas partes del cuerpo están conectadas entre sí.
En OsteopatíaPediatría, el fisioterapeuta, una vez haya detectado aquellos tejidos cuya situación sea mejorable, seleccionará las técnicas manuales de tratamiento que permitan normalizar el funcionamiento de estos, reduciendo con ello los síntomas del reflujo.
Tanto en la evaluación como en el tratamiento, el terapeuta se centrará en el conjunto del sistema digestivo, incluyendo la parte intestinal, de modo que, aquellos casos en los que el reflujo este asociado a cólicos del lactante, el abordaje terapéutico podrá resolver ambas situaciones.
En el tratamiento empleamos únicamente maniobras manuales utilizando una presión muy ligera que es completamente indolora. Antes de realizar un tratamiento, damos a los padres todas las explicaciones necesarias para que entiendan, perfectamente, cada paso del trabajo que vamos a realizar.
Consejos para el reflujo gastroesofágico
Una vez se haya evaluado al bebé daremos a los papás unas pautas específicas y adaptadas a su caso en particular para que puedan llevar a cabo en casa. Mientras tanto, mencionamos algunas recomendaciones generales:
- Tratar de alimentar al bebé en una posición en la que esté erguido (columna vertebral recta y cabeza elevada).
- No sobrealimentar al bebé.
- Procurar mantener al bebé en posición vertical hasta 30 minutos después de la toma.
- Reclinar unos 15 o 20 grados su colchón, elevando así su cabeza.
En OsteopatíaPediatría nuestros terapeutas conforman un equipo altamente cualificado con amplia experiencia en el tratamiento de reflujo gastroesofágico.